El consumo regular de frutos secos no engorda

El consumo regular de frutos secos no engorda

Hay algunos mitos cerca de los frutos secos que conviene conocer y desterrar. Una parte de la población tiene objeciones a consumir porque piensan que engorda debido a su contenido en grasas. Pero una ración de unos 30 gramos de frutos secos, cruda o tostada, es decir, que no sea frita ni contengan sales y sin azúcares añadidos, aporta entre 160 y 180 kilocalorías, bastante menos que otros alimentos que consumo tranquilamente con regularidad.

La clave para consumir frutos secos sin remordimientos es que sea cruda, tostada o al horno y no por ellos deja de ser deliciosa. Los frutos secos no debe ser frita ni llevar azúcar ni sal.

Hay estudios clínicos que han comprobado que las dietas ricas en fruta seca no se asocian con el aumento de peso corporal o de la circunferencia de la cintura. Es cierto que los frutos secos es muy energética, pero no contribuye a que las personas ganen peso cuando se toma en las cantidades recomendadas y siempre dentro de una dieta equilibrada.

Los frutos secos se puede comer a media mañana o media tarde para merendar. También como ingrediente de ensaladas o salteados de verduras, o incluso formando parte de salsas como el pesto por la pasta. Se pueden añadir troceada o molienda en yogures naturales. También se puede utilizar como ingrediente en ensaladas de frutas o utilizar una vez molida para rebozar brochetas de frutas.

Combina muy bien con platos de carne, como pollo con piñones. También combina de manera estupenda con el pescado, como la merluza con almendras.

En cuanto a la cantidad diaria de frutos secos que se puede comer para no engordar, también depende del fruto seco en cuestión. Por ejemplo, pistachos se pueden comer de 10 a 12 al día, la misma cantidad que las almendras, que además nos ayudarán a reducir el colesterol. Pipas de girasol podemos comer un puñado al día, nuevos 5 unidades y avellanas unas 20. Con 12 cacahuetes al día conseguiremos reducir la presión arterial y la báscula no lo notará.

Eso sí, NO HEMOS CONSUMIR TODOS ESTOS FRUTOS SECOS CADA DÍA, SINO EN DÍAS ALTERNOS. Por ejemplo, un día podemos comer la cantidad recomendada de almendras, al día siguiente nuevos y el día después pistachos. Se trata de consumir sólo un tipo de fruto seco por día y en las cantidades que hemos recomendado, así aprovecharemos al máximo todos sus nutrientes, que son muchos, y la báscula no lo notará. Más bien al contrario, porque los frutos secos tienen efecto saciante y son ricos en fibra.